lunes, 28 de enero de 2008

Entrevista: Italo Luongo

Diplomacia venezolana:
Chad, Eritrea, Etiopía, Níger, Somalia, Sudán, Yibuti.

¿Nueva estrategia del gobierno?

Adriana K. Morales Roa



-En cuanto al tema Venezuela y estos países, ¿en qué consisten dichas relaciones, por qué se hacen ahora y cuál es su propósito?
-Si usted se va a un mapa, verá que esos países pertenecen a lo que se llama el África Subsahariana. Están al sur del Sahara. Eso significa también que son países que están en un proceso de erosión, de grave situación económica, es decir, que no tienen economías normales como nosotros entendemos los factores económicos acá en el continente americano y en el resto del mundo. Son países de extrema pobreza y que pasan hambre, con la excepción de Etiopía, porque tiene la suerte de ser un país que está en una cadena de montañas sumamente altas. Es el único que es mayoritariamente cristiano y no pasa hambre. Hay dificultades, pero no hay una hambruna masiva como sí pasa en los otros, por ejemplo el caso de Chad, Eritrea, Somalia, que son países que tienen incluso graves complicaciones políticas, donde no sabe a veces cual es el gobierno y cual no lo es. Esos son países con los cuales el gobierno de Chávez empezó a desarrollar una política de acercamiento, pero dicha política se ha convenido básicamente en darles dinero. A veces no grandes cantidades ni enormes cúmulos, como lo han hecho aquí en Latinoamérica. Esas políticas de acercamiento han sido claramente enfocadas a que estos países apoyen a Chávez en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Ese es el enfoque que hay. Dicha cuestión se vio el año pasado para la selección de la membresía del Consejo de Seguridad. Por lo demás, también se ha tratado de coordinar con ellos una cierta política de integración cultural, en el sentido de desarrollar en Venezuela lo que se llama la Africanidad Venezolana. Chávez tiene la teoría de que Venezuela es un país africanizado. Eso aquí no es muy popular, pero afuera sí lo dice constantemente. Dice que es indígena, y otras veces dice que es negro. El ha tratado de enfocar a Venezuela en África como un país de negros, y se ha dirigido a los países que son más sensibles, con un mensaje hacia los países más pobres. Chávez no se va a dirigir a países como Nigeria, Sudáfrica, Kenia o Tanzania, y mucho menos al África blanca, que es el África del Norte que llega al Mediterráneo y que es el África que no es negra, étnicamente hablando. Tampoco se va a dirigir con ese mensaje ni a Egipto, ni a Libia, ni a Marruecos, etc. Tiene una asociación forzada con lo que es Argelia y con lo que es Libia, dentro del marco de la OPEP, pero eso ya es otra cosa. Esta política subsahariana con esos países que reciben el nombre de frahel, conforman la faja de países que están pasando hambre por la erosión, por el cambio climático o por enormes errores cometidos por la población que destruyen bosques buscando madera para quemar, animales, etc. Luego no tienen ni qué comer ni qué trabajar. Es gente sumamente primitiva, a excepción un poco de Etiopía. Muchos países de la Unión Europea, especialmente Alemania y Francia, están ayudando a esos países junto a Japón y Estados Unidos. La aparición de Chávez en esa zona ha sido bienvenida porque cualquier ayuda que venga para esos países va a ser bienvenida. La intención ha sido desarrollar con ellos una política de acercamiento, con vista a forzarnos su buena voluntad en el marco de las Naciones Unidas.
-Es manejada la idea de que se están poniendo infinidad de trabas para lograr una intervención en Sudán, específicamente en Darfur. Ayer, precisamente, se le preguntó al ministro de defensa español, José Antonio Alonso sobre el tema y volvió a afirmar que “está suspendida hasta que las instituciones comunitarias aprueben la capacidad operativa del contingente internacional”. ¿Por qué no se ha podido llevar a cabo dicha intervención en Chad? ¿El gobierno local de General Idriss Déby Itno está poniendo dichas trabas?
-Dada la magnitud de la crisis de Darfur y la importancia que le da a ese evento las Naciones Unidas y la Unión Europea, así como también el gobierno de Estados Unidos, Sudán está como bajo el microscopio. Una intervención en Chad ahí, sería absolutamente inapropiada porque no caería bien. Es un país tan complicado, y están tan pendientes de él, que no sería oportuno para el gobierno de Chad, una intervención allí de ese tipo. El año pasado se realizó una cumbre de países democráticos, antes de nuestro referéndum, y en dicha cumbre el gobierno de Chávez pasó una terrible vergüenza porque Venezuela fue excluida porque se consideró un país no democrático. Esto es muy importante además como indicativo de cómo nos están viendo afuera. Todo esto es para hacerle un símil de cómo quedaría develada la actitud del gobierno de Chad a nivel internacional si llegara a adoptar dicha postura. Y dicho acontecimiento, lo de la cumbre, fue en un país que ha recibido dinero de Chávez incluso.
-Existe un gran vacío comunicacional con respecto a la situación interna de Eritrea. Las informaciones principales que se encuentran en la prensa mundial sobre esta nación, gira muchas veces entorno a noticias deportivas. ¿Esta situación podría explicarse por un “régimen de transición” que lleva casi 15 años? ¿O simplemente porque la situación de dicho país está tan estancada que no es generadora de informaciones?
-Tanto Somalia como Eritrea, son unos países que eran colonias italianas hasta el fin de la segunda guerra mundial, y desde que se fueron los italianos, ahí lo que ha habido es una serie de desastres y de inestabilidad política. Son países musulmanes muy pobres. Musulmanes de religión, pero de raza negra. No son árabes. Lo que pasa es que tienen una serie de conflictos tribales y una serie de conflictos civiles que es prácticamente imposible de controlar. La ONU ha tratado de intervenir en el conflicto de Somalia, y no le ha ido muy bien; mientras que en el caso de Eritrea, ellos han tratado de mantener a Etiopía fuera, porque este país siempre quiso desde la época que era colonia de Italia, mantener a Eritrea como su salida al mar. Eso es una cosa bastante complicada ahí porque ha habido guerras civiles y las continúa habiendo, entre los grupos que apoya Etiopía y los grupos que quieren tomar el poder en Eritrea. Son países de una altísima inestabilidad y como no tienen ninguna materia prima, ni alguna riqueza que interese a ninguna gran potencia, entonces se les deja allí a ver si se cansan de pelear ellos solos, pero no hay una información plena de lo que está pasando en detalle. Es bien injusto decirlo pero a nadie le importa, en cuanto a esos intereses de las grandes potencias. Las Naciones Unidas intenta hacer lo mejor que puede, pero la ONU prefiere invertir el dinero que obtiene en cosas más positivas, como es el caso de Darfur.
-Se sabe que algunas tropas del gobierno de Somalia, están siendo apoyadas por Etiopía en los violentos enfrentamientos entre ellos y los rebeldes islámicos que se esconden en las calles de Mogadiscio. ¿Cuál es el interés de Etiopía en brindar dicho apoyo?
-Cuando todo eso era colonia italiana, la salida al mar de Etiopía era a través de la Eritrea italiana. Entonces Etiopía tiene que apoyar a algún sector de Eritrea para ganar alguna influencia política. Entonces si gana el sector de Eritrea que Etiopía apoya, Etiopía tiene salida al mar. Eso es. Así de sencillo. Un gobierno enemigo de Etiopía en Eritrea, deja a Etiopía sin salida al mar. Si se ve un mapa, eso se hace notorio.
-Hace un mes, se dio una gran cobertura al proceso de imputación por parte de la justicia de Chad a una veintena de personas vinculadas con El Arca de Zoe por delitos relacionados con el intento de sacar de ese país africano a 103 niños. Más recientemente, se dio la liberación de dos periodistas en Níger que habían sido encarcelados por “atentar contra la seguridad nacional” al hacer un reportaje sobre la rebelión tuareg, y que sólo tuvo efecto poco después de que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, sostuviera una conversación con su colega nigerino, Mamadou Tandja. ¿Por qué Sarkozy logra establecerse como negociador en ambos casos, sin que sea considerado como intrusión a los asuntos de Estado?
-Las intervenciones de Francia no son tildadas como intrusas en sus ex colonias de África. Todos esos países son ex colonias de África. Cabe recordar las intervenciones que Francia tuvo en África para los años noventa, años ochenta, y más atrás. Francia es una especie de policía de los países que fueron sus colonias, que en este caso se le llama el África francófona. Nadie ve a Francia allí como un interventor. A Francia mas bien la llaman los gobiernos africanos que fueron sus colonias cuando no les queda más remedio para imponer el orden. Francia tiene a través de sus paracaidistas y a través de la legión extranjera, una fuerza de intervención extranjera para cualquier cosa que le pidan esos países, y eso es lo que hace Francia. Así Francia mantiene una influencia en lo que en otra época era su imperio colonial, pero que también tiene una influencia como el papá al que se llama cuando los hijos que están peleando. Entonces nadie ve mal a Sarkozy por eso. Él es Francia. Entonces si él está interviniendo, es porque lo llaman y es porque él es quien representa el poder en Francia. Nadie lo ve como una intervención francesa, así de mala manera. Simplemente él va para poner un poquito de orden cuando ellos no pueden poner orden entre sí. Sólo lo hacen los franceses cuando los llaman y sólo en esos países que fueron parte de su imperio.
-Hace unos días Amnistía Internacional, en un informe hecho público este martes, denunció “el deterioro de la seguridad en los campos de refugiados de Darfur (Sudán), donde la proliferación de armas y la falta de perspectivas para los jóvenes se está convirtiendo "en una combinación potencialmente explosiva". ¿Podría explicar por qué se ha dado a conocer este planteamiento, cuando enviados de Naciones Unidas y la Unión Africana, están diciendo por otra parte que son optimistas en que las negociaciones van a poner próximamente el final del conflicto?
-La diferencia se da porque no hay uniformidad en la visión hacia el problema. La ONU tiene que, evidentemente, tratar de que se acaben las masacres, pero la ONU debe tratar de preservar la unidad de Sudán como Estado, pero el sur se quiere separar. Eso es lo que pasa. Como el norte es musulmán y el sur es cristiano, entonces Amnistía Internacional está apoyando al Sur, que es donde están ocurriendo las matanzas, de modo tal que pareciera que se estuviera tratando de apoyar la creación de un Estado independiente en Darfur. Eso es más o menos lo que puede estar pasando.
-El 28 de octubre del pasado año, se llevó a cabo la detención de Don Sandro de Pretis, quien es vicario de la diócesis de Yibuti. La causa de este acontecimiento se le atribuye, en palabras del Monseñor Giorgio Bertin, administrador apostólico de Mogadiscio, a los “problemas de relaciones entre el gobierno de Yibuti y el francés”. Además resalta la escasez de sacerdotes en este pequeño país. ¿Por qué la Iglesia pareciera negar el envío de más sacerdotes a la zona? ¿Para evitar persecuciones religiosas?
-A diferencia de lo que pasa entre nosotros, en los países cristianos, en los países islámicos, como es el caso de Yibuti, los musulmanes no suelen dar libertades para que nuestros sacerdotes o cualquiera que sea sacerdote cristiano o protestante también, esté haciendo proselitismo, y tratando de ganar adeptos para el cristianismo. Eso a ellos no les gusta. Entonces ellos dejan estar a los sacerdotes cristianos, pero no permiten la ampliación de sacerdotes ni la estimulación del crecimiento de la Iglesia Católica o de cualquier iglesia cristiana, al grado tal que puedan empezar a hacer conversiones masivas. Para ellos el Islam es la única religión verdadera. De allí es de donde nace ese conflicto. Los gobiernos musulmanes reprimen, por decirlo de alguna manera diplomática, el crecimiento y la prédica del cristianismo entre sus pobladores. Eso evidentemente es miedo de que se puedan convertir al cristianismo.