miércoles, 16 de enero de 2008

Entrevista: Sr. José Rivero


“Aun tengo fuerzas para hacerlo”

José Rivero, quien ejerce el oficio de jardinero en la Universidad Católica Andrés Bello desde hace 21 años, relata cómo ha sido una vida llena de trabajo y compromiso, y cuenta cómo el Rector Luis Ugalde, s.j. le condecoró con un Diploma al Mejor Jardinero en la última fiesta para empleados de la UCAB.

Adriana Morales
Con 83 años de edad, cinco hijos y una larga vida de historias que contar, José Rivero describe cómo ha sido su trayectoria desde que salió del seno materno, siendo aun muy joven, para trabajar y labrarse un futuro fuera del campo.
-¿A qué se dedicó antes de entrar a la UCAB?
- Mi trabajo antes era la construcción. Lo mío eran las máquinas pesadas, las grúas grandes. Pero cuando llegué a los 66 años, no me quisieron más por mi edad y me pensionaron. Luego me consiguieron trabajo aquí en la Católica y me quedé.
-¿Cuáles son sus labores dentro de la universidad?
-Yo me encargo de cuidar las plantas, de sembrarlas y limpiarlas continuamente, así como de regarlas para que no se deterioren. Todo lo referente a abonarlas. Eso sí, nada que requiera mucho esfuerzo. Tengo prohibido montarme en escaleras para arreglar los árboles. Eso lo hacen los jardineros jóvenes.
-¿Cómo aprendió este oficio?
-Yo soy del llano. Nosotros teníamos una finca en Maracay, en la Urbanización El Limón. Mi papá tenía muchas fincas grandes. Allá yo trabajaba la tierra. Así aprendí cómo se tratan las plantas, a cultivarlas y a cuidarlas siempre.
-¿Quiénes son sus jefes?
-Mis jefes son la Profesora Raiza Reyes y el Padre Ugalde. Ellos me dejaron trabajando aquí como por lástima, para que yo no estuviera en mi casa. Antes el contrato de los jardines lo tenía una compañía portuguesa, pero al irse esa compañía, la Católica decidió contratarme directamente. Entonces mi jefa me dijo que trabajara en la tierra, nada de alturas, y que cualquier cosa que me pasara, ella confiaba en que los estudiantes iban a ayudarme.
-¿Está satisfecho con su trabajo?
-Bastante. Los estudiantes me tratan muy bien. Tanto los viejos como los nuevos. Y el Padre Ugalde conmigo es lo mejor. Me quiere mucho. Todos los años nos hace una fiesta. Incluso en la última, me dio un diploma como mejor jardinero. Fue muy bonito.
-¿Por qué trabaja todavía?
-Porque el cuerpo me lo pide. Mis hijos no quieren que yo trabaje, pero aun tengo fuerzas para hacerlo. Al final, ellos están de acuerdo conmigo. Además, no es tan forzado. Antes sí podía cargar los sacos de cemento. Ahora no.
-¿Trabaja todos los días Sr. Rivero?
-Sí, de lunes a viernes, de siete de la mañana a 12 del mediodía, y de una de la tarde a tres y media.
-¿Cómo hace para mantenerse con tanta fortaleza?
-No fumo. No bebo. Lo mío es la comida.