miércoles, 16 de enero de 2008

Entrevista: Testimonio de disparo

Por un centímetro y medio

En la madrugada del viernes 02 de marzo de 2007, Yesenia Barroeta de 25 años, empleada de la tienda Sanrio del Sambil de Caracas, notó que unos asaltantes habían entrado en su casa. Mientras buscaban objetos de valor, los delincuentes se debatieron entre la idea de asesinarla a ella o a su mamá. La joven recibió el disparo que atravesó su pecho, y salió por su espalda. Afortunadamente, un centímetro y medio se interpuso entre la vida y la muerte.

Adriana Morales
Yesenia venía llegando después de haber compartido con unas amigas en una fiesta. Entró cuidadosamente y se dispuso a dormir. Al cabo de unas horas escuchó los gritos de su mamá, que la hicieron correr a su cuarto. Cuando entró, notó la figura de un sujeto que le propinaba cachetadas a su madre, y otro antisocial registraba las gavetas de la peinadora.

Cuando este sujeto notó su presencia, se vino sobre ella y la sujetó con fuerza. La víctima inmediatamente pudo notar cómo los ojos del asaltante delataban su estado. Ella asegura que dado a que su ex novio consumía sustancias psicotrópicas, pudo determinar que el maleante estaba bajo dichos efectos. Comenzó a gritarle “cállate o te quemo aquí delante de tu mamá”.

La empujó hacia las escaleras para luego llevarla hasta la cocina. Mientras bajaba, no paraba de escuchar a su mamá gritando. Ella le respondía diciendo “no grites, vieja, tranquila”. El otro asaltante se unía al escándalo “¿dónde están los reales?”.

Al llegar a la cocina, Yesenia notó que el otro sujeto traía a su mamá. Pudo verle entonces el rostro hinchado gracias a los golpes que recibió. Las empujaron al piso, y de repente, uno de los asaltantes sacó un arma de fuego mientras les decía que se quedaran calladas y que no “se pusieran inteligentes”.

Los sujetos se dispusieron a salir de la casa llevándose el carro familiar, pero antes de hacerlo se escuchó: “si le damos a la vieja, la zorra va a correr”. Así fue como Yesenia comprendió que iban a hacerle daño. Apartó a su mamá, quien trataba de cubrirla con su propio cuerpo y le gritó al sujeto que la apuntaba: “mátame pues, si tan bravo eres, a ver si tienes los testículos”. No pudo terminar la terminar la frase cuando perdió el conocimiento. Le habían disparado.

Yesenia despertó al cabo de tres días en la Clínica El Ávila. Había pasado por una serie de operaciones para estabilizarla. El doctor le explicó que afortunadamente la bala había entrado a sólo 1,5 cm de su corazón, atravesó el pulmón izquierdo y salió luego por su espalda. Esta suerte le permitía seguir con vida.

En la actualidad, la familia de Yesenia le ha ayudado a recuperarse del incidente. Sin embargo, continúa sufriendo las consecuencias tanto físicas como psicológicas que le dejó esa noche de marzo que, como ella confiesa, le cambió la vida.