lunes, 4 de febrero de 2008

Entrevista: Antonio Rodríguez Iturbe


Diplomacia Venezolana:
Chad, Eritrea, Etiopía, Níger, Somalia, Sudán, Yibuti.
¿Nueva estrategia del gobierno?
Adriana K. Morales Roa
-En cuanto al tema Venezuela y estos países, ¿en qué consisten dichas relaciones, por qué se hacen ahora y cuál es su propósito?
-Hay relaciones con esos países pero en realidad, no son muy estrechas. No hay una relación cercana. Ciertamente además, el gobierno está intentando afianzar los lazos en las relaciones con el África en general, como una alianza internacional de países tercermundistas para combatir hasta cierto punto, al monstruo, al gran imperio norteamericano. No hay una relación de naturaleza comercial abundante ni mucho menos, sino una relación para hablar de diplomacia. Las relaciones puede decirse que son bastante ligeras. Este gobierno lo que busca es unir a la mayor parte de los países del tercer mundo que según él, puedan serle afines para formar un frente internacional, en la misma forma en la que ayer se hizo una reunión bastante extraña, peculiar, y absolutamente irrelevante del llamado ALBA, porque quienes estaban ahí, son países que no tienen ninguna competitividad comercial. Absolutamente ninguna. Si usted junta a Venezuela, Colombia, Brasil, Argentina, esto es algo; pero si usted junta a Venezuela con Dominica o con otros países del área del Caribe, sobre todo del área angloparlante, lo que está es reuniéndose con países monoproductores, y que se vuelven en micropaíses por sus ingresos, económicamente hablando. Percibirán algo por turismo o por tránsito de droga. De manera que eso no tiene relevancia. Lo mismo está pasando con este tipo de países africanos.
-Es manejada la idea de que se están poniendo infinidad de trabas para lograr una intervención en Sudán, específicamente en Darfur. Ayer, precisamente, se le preguntó al ministro de defensa español, José Antonio Alonso sobre el tema y volvió a afirmar que “está suspendida la operación hasta que las instituciones comunitarias aprueben la capacidad operativa del contingente internacional”. ¿Por qué no se ha podido llevar a cabo dicha intervención en Chad? ¿El gobierno local de General Idriss Déby Itno está poniendo dichas trabas?
-Sí, hay una intervención humanitaria planificándose. Se necesita que haya un acuerdo o resolución en el nivel de las Naciones Unidas. No se ha hecho todavía porque quizás dentro del mismo Consejo de Seguridad haya aún diferencias con respecto a cómo debe ser ese tipo de intervención, para lograr lo alcanzado en las últimas que han existido, como fue el caso de Somalia, Ruanda, Yugoslavia, y como debería ocurrir en Kenia para detener la alta mortandad de la población civil. Siempre es bastante dificultoso porque ese proceso implica sin duda alguna algo que, aunque está flexibilizado, sigue existiendo. Es el principio de soberanía. Ya es mucho más flexible admitir la intervención cuando se dan semejantes condiciones, pero aún así, hay países que todavía les cuesta dar su aprobación final, a menos que suceda algo dantesco.
-Existe un gran vacío comunicacional con respecto a la situación interna de Eritrea. Las informaciones principales que se encuentran en la prensa mundial sobre esta nación, gira muchas veces entorno a noticias deportivas. ¿Esta situación podría explicarse por un “régimen de transición” que lleva casi 15 años? ¿O simplemente porque la situación de dicho país está tan estancada que no es generadora de informaciones?
-Realmente no es mucha la información que hay de Eritrea. Yo mismo no la manejo. Básicamente la explicación es que es un país que no resalta mucho en el mundo contemporáneo.
-Se sabe que algunas tropas del gobierno de Somalia, están siendo apoyadas por Etiopía en los violentos enfrentamientos entre ellos y los rebeldes islámicos que se esconden en las calles de Mogadiscio. ¿Cuál es el interés de Etiopía en brindar dicho apoyo?
-Eventualmente son maniobras expansionistas, o de alguna naturaleza similar. Son grupos rebeldes que existen en Etiopía y en Somalia también, que además es un caldo de cultivo para cualquier cosa en estos momentos. Desde hace años ya, de hecho.
-Hace un mes, se dio una gran cobertura al proceso de imputación por parte de la justicia de Chad a una veintena de personas vinculadas con El Arca de Zoe por delitos relacionados con el intento de sacar de ese país africano a 103 niños. Más recientemente, se dio la liberación de dos periodistas en Níger que habían sido encarcelados por “atentar contra la seguridad nacional” al hacer un reportaje sobre la rebelión tuareg, y que sólo tuvo efecto poco después de que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, sostuviera una conversación con su colega nigerino, Mamadou Tandja. ¿Por qué Sarkozy logra establecerse como negociador en ambos casos, sin que sea considerado como intrusión a los asuntos de Estado?
-Es un presidente mediático. Básicamente es eso. Es un presidente que le gusta mucho los medios de comunicación. Los utiliza mucho. No se le ve como un intruso en los asuntos estadales. Él sabe bandearse en ese sentido mejor que otros.
-Hace unos días Amnistía Internacional, en un informe hecho público este martes, denunció “el deterioro de la seguridad en los campos de refugiados de Darfur (Sudán), donde la proliferación de armas y la falta de perspectivas para los jóvenes se está convirtiendo "en una combinación potencialmente explosiva". ¿Podría explicar por qué se ha dado a conocer este planteamiento, cuando enviados de Naciones Unidas y la Unión Africana, están diciendo por otra parte que son optimistas en que las negociaciones van a poner próximamente el final del conflicto?
-Son divergencias de enfoque. Amnistía Internacional tampoco ha logrado participar en la intervención si a ver vamos.
-El 28 de octubre del pasado año, se llevó a cabo la detención de Don Sandro de Pretis, quien es vicario de la diócesis de Yibuti. La causa de este acontecimiento se le atribuye, en palabras del Monseñor Giorgio Bertin, administrador apostólico de Mogadiscio, a los “problemas de relaciones entre el gobierno de Yibuti y el francés”. Además resalta la escasez de sacerdotes en este pequeño país. ¿Por qué la Iglesia pareciera negar el envío de más sacerdotes a la zona? ¿Para evitar persecuciones religiosas?
-No conozco sobre ese caso.