miércoles, 6 de agosto de 2008

Sensacionalismo y la muerte del Joker

ADRIANA K. MORALES ROA
Hoy, todos lo ven como el genial actor que interpretó magníficamente al terrible archienemigo de Batman, el Guasón o Joker, y gracias a quien se están sumando apresuradamente millones y millones de dólares en las cuentas bancarias de algún ejecutivo de Hollywood.
Me cuesta aceptar cómo se ha explotado tan provechosamente la muerte de éste muchacho que apenas comenzaba a dar sus primeros pasos como actor en la meca del cine americano. Basta nada más con fijarse cómo se reacomodaron muchas de las imágenes que se lograron del joven Heath para exprimir al máximo sus apariciones dentro de las cintas de ésta película.
Sí, es cierto, he visto la película dos veces en el cine, y es probable que vuelva a verla en algún punto. Mi novio acaba de adquirir la anterior (Batman Begins) y sé que pronto estaremos en los pasillos de la UCV buscando una buena copia de ésta entrega.
Navegando en la Web, me encontré sumergida en la página oficial de la película (http://thedarkknight.warnerbros.com) y me llena de cólera ver cómo se está utilizando la muerte del actor para “darle más publicidad al filme”.
Así mismo, me asquea ver cómo algunos tabloides y medios digitales están diciendo que la película es la nueva Poltergeist del siglo XXI o que el filme está sumergido en una profunda maldición.
La gente muere por usar drogas (legales o no), los accidentes de tráfico ocurren y hay violencia doméstica en muchos hogares. Ya basta de explotar una y otra vez la muerte de Ledger para fines comerciales. Nada de esto estuviera pasando si el intérprete del Joker estuviera respirando en éste momento, y no acompañado por sus abuelos ya convertido en cenizas.
Esto lo digo porque yo sí recuerdo cómo la película Batman Begins pasó casi desapercibida en las carteleras mundiales. Me atrevería a decir incluso que fueron los verdaderos seguidores de la saga quienes asistieron a las salas de cine a verla.
Sí, es cierto que el chamo se merece un Oscar porque –tal y como escuché saliendo de una de las salas del C.C. Tolón – “chamo, el pana, uff... le echó @#$%&”. Incluso firmé una de ésas peticiones online para apoyar que se le otorgue un Oscar póstumo al actor (mi firma es la 7414 para quien quiera revisar), pero mi motivo principal al escribir ésta entrada en mi blog es para apoyar que se deje en paz el tema y que con él, se le dé paz a Heath.
Si bien éste ha representado un tema noticioso, y se ha mantenido vivo con cada nueva declaración de los familiares, nuevos resultados de las múltiples autopsias realizadas al ahora inexistente cuerpo de Heath, es momento que se le “deje así”.
Sí, murió. Un joven talentoso que había captado ya la atención internacional mientras se besaba incesantemente con otro actor en un filme de vaqueros, y que provocó carcajadas a mandíbula batiente entre los inmaduros cinéfilos que fueron a ver su actuación.
Asimismo, más de uno tiene escrito en el nick de su Messenger cuanta frase pudo haber dicho el actor dentro del filme, como “Why so serious?” o “I believe whatever doesn't kill you simply makes you... stranger”, y que ahora forman parte de una especie de filosofía fanática que tiene a más de uno reflexionando sobre cómo el Joker tiene razón en que debemos enfrentar la vida siempre con una sonrisa en nuestro rostro.
Yo sólo puedo decir: BAH!!
Insisto, nada de esto estuviera pasando si éste actor no hubiera sido encontrado un día de enero un poco demasiado tarde.
Hay que ver qué nos va a traer el E! True Hollywood Story del día 13 de agosto, que “tan acongojados están por la pérdida” que dejaron el estreno de ésta entrega justo para el momento en que Batman está en su punto más alto, y dándole casi tres semanas de publicidad al programita para que nadie pueda perdérselo, estratégicamente ubicado en el prime time del canal.
Por favor, ya basta. Puro show Business.
Falta por ver cuántos Guasones reirán por nuestras calles durante el próximo Halloween.
Y por si acaso, sí, Heath Ledger se la comió.