miércoles, 7 de julio de 2010

Estructura

Hoy mientras me encontraba absorta trabajando, tecleando una y otra vez en mi PC, pude ver cómo una mariposita se estrellaba repetidamente contra mi ventana.
Era obvio que buscaba su libertad, pero sólo chocaba entre los cristales y el concreto.
Me acerqué al vidrio para verla mejor, para detallar sus formas y sus colores y, casi al unísono, salió volando hacia el centro del enorme edificio de oficinas donde me encuentro hasta que desapareció de mi vista. Pensé que ahora sí sabía cuál era su destino: irse lejos de ahí.
Miré entonces a la gente que se encontraba pasando una y otra vez entre los pasillos de la estructura: ¿sabrá alguno su verdadero destino? ¿Irán hacia eso algún día sin dudas?
Mientras tanto –sí, mientras tanto– seguirán atrapados día tras día al igual que yo, como esa linda mariposita, entre los cristales y el concreto.