domingo, 19 de diciembre de 2010

Sin duda

Una de las noticias sobre animales más triste que he leido en mi vida. Pienso que tenían infinitas salidas diferentes al dantesco final:
Algo tan sencillo como meterlos en pequeños vasos y obsequiarlos a los niños de Kursk-Rusia, pueblo donde tuvieron lugar los hechos. Estamos en Navidad, por Dios.