miércoles, 29 de diciembre de 2010

Venezuela o... Elija un país

No dejo de impresionarme con la gran cantidad de familiares y amigos que están yéndose del país. Cada fin de semana desde al menos el último año, ha estado lleno de compromisos similares a "la despedida de fulano" o "la boda de menganita". Siento que aún no me he adaptado a la idea que estamos como en un gran éxodo, en una gigantesca fuga de cerebros que están abandonando Venezuela.

Pareciera entonces que existen tres grupos:

-Los que tienen pareja estable de al menos 3 años: se están comprometiendo masivamente para casarse-irse o irse-casarse. Este grupo es bastante grueso y las edades van de entre los 21 como a los 28 años. Planifican bodas en un lapso no mayor a un año, y desde ya están vendiendo carros, comprando dólares, arreglando papeles, haciendo contactos, etc., porque "nos tenemos que ir cuanto antes".

-Los que están solos y/o justo acaban de terminar una relación: están emigrando a lugares donde ya tienen familiares acomodados que podrían darles albergue mientras terminan de ingresar en algún curso-trabajo-excusa que les medio sirva. Este grupo suele estar formado por jóvenes cuyas edades van desde los 18 hasta los 25 años, generalmente. En algunos casos se van apenas terminan la universidad. Unos se quedan, otros regresan -como dicen por ahí- "con las tablas en la cabeza". Lo importante es que al menos prueban su suerte afuera, para bien o para mal, ya que "aquí no consiguen trabajo".

-Y está el otro grupo, ese llenito de rezagados -donde me encuentro- que sencillamente "están atados al país". ¿Por qué atados? Por ser sostén de hogar, por tener trabajo fijo, quizás pareja medio estable, y en ninguno de los casos -por ahora- se proyectan grandes cambios u oportunidades a corto o mediano plazo.
Entonces sacando la cuenta de forma muy cualitativa, muy grosso modo, se puede decir que 2/3 del pensamiento de la población joven está dirigido a encontrar nuevos horizontes.

Ahora me pregunto, ¿qué hacer? ¿Aplico la nota del patriotismo suicida que piensa "yo me quedo en mi país como sea, a luchar por esta vaina" -aún sabiendo que el verdadero problema no es el gobierno en turno, sino la cultura colectiva-? ¿O simplemente opto por unirme al éxodo masivo, abandonando lo poco que he construido aquí, dispuesta a literalmente lo que sea con tal de ganar en verdes? La canción de Juan Luis Guerra "buscando visa para un sueño" retumba en mi cabeza.

Creo que para nadie es un secreto que Venezuela en este momento no ofrece los plus necesarios que atarían a los talentos en fuga. ¿Quiénes construirán entonces el mañana venezolano? ¿Nos seguiremos lavando las manos? Mis respuestas -por ahora- parecieran ser "NPI" y "yo si" respectivamente.

1 comentario:

Doris Leonor dijo...

Hola Adriana, como estas??? como está tu mamá?? Me gusta mucho tu blog y los comentarios de la fuga de venezolanos, estoy de acuerdo con todo lo que dices, pero también es cierto que uds., como gente joven no pueden limitarse en cuanto a su futuro, deben atravesar fronteras para vivir nuevas experiencias, hay un dicho que dice !Si no te arriesgas ni pierdes, ni ganas. Yo tengo una sola hija (que viene siendo tu caso) Scarlet está estudiando Derecho y se inclina por Derecho Internacional, tiemblo solo de pensar en el día que nos diga que se quiere ir al exterior y experimentar nuevos horizontes, que haremos?? dejarla ir o convencerla para que se quede?? No tenemos derecho de coartar sus metas o logros profesionales. Repito Adriana, es complicado amiga.