miércoles, 29 de septiembre de 2010

"Eso"

Fue en un instante, pero lo supe todo. Él me miró y a través de sus ojos, mi alma se inundó de la suya. Sentía que nadie podía separarnos. Lo hubiera besado. Me lo hubiera comido a besos allí mismo. Pero, ¿hace falta besar el agua cuando estás sumergida en un mar o, más aún, cuando tú ya eres el mar? Lo que luego nos dijimos carece de importancia. ¿Qué pueden murmurarse al oído dos enamorados? En realidad había sido más elocuente el silencio. En aquel mudo mirarnos a los ojos, le dije sin palabras que lo querría incondicionalmente, más allá del tiempo y la eternidad, ocurriera lo que ocurriera, aunque se cayera el mundo y se derrumbaran las estrellas. Decir luego “te quiero” era mucho menos comprometido. No olvidaré que en aquel momento él se puso tan nervioso. Me estrechó contra su pecho, y percibí entonces una luz que crecía y crecía dentro de mis entrañas ascendiendo a las colinas y adentrándose en el mar, una luz que era brisa del campo, las sonrisas de los niños y la muerte de los ancianos, el mundo entero y el temblor de mi corazón de joven enamorada. Cerré los ojos y abracé desde dentro aquel sabor inefable que sencillamente no cabe en la palabra amor. Adaptación de "El novio", por P.M. Lamet

viernes, 17 de septiembre de 2010

Meet APOLONIA

Mi madre y yo regresábamos a casa hace unas noches y, como siempre, veníamos escuchando un programa radial. De repente, una oyente llamó a la estación para hacer una pregunta en vivo. Su nombre era "Apolonia" -sí, Apolonia-. Inmediatamente, mi mamá esbozó un "Ok, ¿ése nombre más o menos? Ésa viejita debe ser bien atravesada...", y subió el volumen del radio para escucharla mejor.
A mí me gustó tanto el carácter y el temple con la que la Sra Apolonia hizo su intervención, que una parte de mi se sintió atraída hacia ése nombre. Bromeé entonces diciendo que mi alter ego tiene nombre: Apolonia.

Pero más que un alter ego, Apolonia es -para mi- un sinónimo:

-Un sinónimo de pararme con firmeza ante los problemas.

-Un sinónimo de hablar sin voz temblorosa sin importar quien(es) escuche(n).

-Un sinónimo de sostener la mirada.

-Un sinónimo de defender-me.

-Un sinónimo de decir ¡no, señor(a)!

Así que, cuando me vean allí de pie, defendiendo lo que pienso, lo que me parece mejor, lo que considero correcto, y no dejándome @#$%& por nadie, es ésa luchadora valiente que que todas las mujeres llevamos por dentro, y que en mi caso "se llama" Apolonia.