viernes, 21 de diciembre de 2012

#NoMas

Creo que terminó siendo un poco obvio que el mundo no iba a acabarse el día de hoy... Pero quise valerme de varias ideas que pesqué por ahí para expresarme: "fin de una era", "cierre de un ciclo", "un cambio en lo que conocemos", "nueva etapa", etc.

Como ese "fin de algo que conocemos", ME PROMETO A MI MISMA:
-No más súplicas (¡basta!), a excepción de las que hago al cielo.
-No más emoción excesiva, a excepción de la que pueda provocarme mi familia y amigos.
-No más "forzar la barra", a excepción de que sea un esfuerzo extra por lograr MIS metas/sueños personales.
-No más "sólido 3ero"; de vuelta al "tambaleante 5to".

En resumen: ¡NO MÁS!

El viejo escudo de Apolonia se dibuja nuevamente en mi. Reaparece recordándome lo que me brindaba en mis momentos de terror: la poderosa certeza de ser invencible. IMPENETRABLE.

Me sonrío a misma al recordar lo que era, y lo que volveré a ser.

domingo, 16 de diciembre de 2012

#Amen

-- Algo que encontré en internet y que lo sentí como propio. "Que donde haya oscuridad, lleve yo la luz".

viernes, 21 de septiembre de 2012

domingo, 16 de septiembre de 2012

sábado, 15 de septiembre de 2012

#CosasQueSeVenPorAhi

-- Aunque siempre me han parecido medio tacky por su bajo presupuesto, esto me hizo sonreír mientras manejaba al trabajo. Un(a) overly attached girlfriend o boyfriend, dirían por ahí. Cito: "Quiero estar contigo por siempre ¡para siempre! Te amo Gigi"

domingo, 9 de septiembre de 2012

martes, 24 de julio de 2012

Los 50 pequeños placeres

Meterse en la cama con sábanas recién lavadas, manejar con el vidrio bajo en una mañana de verano y ver a una pareja de viejitos de la mano son algunos de los pequeños placeres de la vida que nos hacen sentir mejor.

De contexto.com.ar

Así lo asegura un estudio publicado por la empresa francesa The Three Barrels, en la que 3 mil personas respondieron qué cosas de la vida cotidiana les dibujan una sonrisa en el alma.

Un vocero de la empresa explicó: "Podemos estar teniendo un día terrible en el trabajo, inmersos bajo una pila de cosas, pero de repente unas palabras de aliento de nuestros jefes pueden hacernos sentir mucho mejor. De la misma manera, podemos estar en el medio de un tráfico de locos, cuando nuestra canción favorita suena en la radio y nos hace olvidar de la pesadilla de los autos".

"Pequeños gestos de amigos y familia pueden hacer maravillas cuando estamos con los espíritus caídos", agregó el vocero.

Los 50 pequeños placeres

1. Encontrar 10 pesos en el bolsillo de un jean viejo.

2. Irse de vacaciones.

3. Meterse en la cama con sábanas recién lavadas.

4. Nadar en el mar.

5. Despertarse en un día soleado.

6. Tomar sol.

7. Ser sorprendido con flores o bombones.

8. Recibir un mensaje tierno de alguien que amamos.

9. Abrazos.

10. Recibir una tarjeta de agradecimiento.

11. Ver a una pareja de viejitos tomados de la mano.

12. Manejar con la ventana baja en un día de verano.

13. Ganar algo en la lotería, aunque sea muy poco dinero.

14. Reservar las vacaciones.

15. Escuchar nuestra canción favorita.

16. Encontrar una promoción.

17. Reencontrarse con un viejo amigo.

18. Un picnic en el parque.

19. Un ascenso en el trabajo.

20. Una cita romántica.

21. Escuchar una canción que te hace acordar a un momento del pasado.

22. Mirar fotos viejas.

23. Hacer un nuevo amigo.

24. Tener un momento de silencio a solas.

25. Caminatas por el campo.

26. Escuchar la risa de un bebé.

27.Tener una noche sólo de "chicas" o de "hombres".

28. Levantarse el sábado a la mañana y darse cuenta de que es el fin de semana.

29. Comer chocolate.

30. Comer torta.

31. Entrar en unos jeans que pensabas que no te entraban más.

32. Un halago de tu jefe.

33. El olor del pan recién horneado.

34. Un baño de burbujas.

36. Enterarse de que alguien gusta de vos.

37. El asado del domingo.

38. El olor a pasto recién cortado.

39. Aterrizar en el aeropuerto de tu destino de vacaciones.

40. Tener el pelo bien peinado.

41. Los feriados.

42. Zafar de un control de alcoholemia.

43. Una habitación de hotel linda.

44. Que le vaya bien a tus hijos en la escuela.

45. Cuando alguien le ofrece a un anciano el asiento en el colectivo o tren.

46. Encontrar un lugar para estacionar.

47. Despertarse y ver que nevó durante la noche.

48. Tomar una cerveza bien fría después del trabajo.

49. Comer comida chatarra.

50. Besarse.

Y todos los que cada uno pueda imaginar.

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From: @la_patilla
Sent: 24 de jul de 2012 8:47a

50 pequeños placeres http://t.co/yUEfZTc1

sent vía bitly
On Twitter: http://twitter.com/la_patilla/status/227754392365977600
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viernes, 29 de junio de 2012

#YoConfieso


-- Que me encanta ver cuando un repartidor de flores va en camino a entregar un ramo. Inmediatamente comienzo a ver las caras de las mujeres que pasan caminando al lado del repartidor como diciendo "Aww... Quisiera que me mandaran uno así". Luego imagino la cara de felicidad de la persona a la que están a punto de alegrarle el día.
Esta mañana cuando iba en camino a mi trabajo, vi cómo pasaba uno con un ramo de rosas enorme, impecablemente armado. El señor revisaba con cuidado la guía de despacho mientras atraia todas las miradas, incluida la mía.
Me parece una tradición en exceso bonita, incapaz de pasar de moda. Sonreí y pensé "este será un bonito viernes para ella, o quien sabe, capaz sea un 'él'".

lunes, 18 de junio de 2012

Todo va a estar bien :)



-- Estaba leyendo en internet y me topé con este texto. Creo que leer algo así hace falta de vez en cuando para recordar que TODO VA A ESTAR BIEN y punto. Y PUNTO.


Dios al Volante



Todavía recuerdo lo segura de mi misma que me sentía. Realmente me sentía orgullosa de mi capacidad para conducir mi automóvil de la misma manera que conducía mi  propia vida.

Yo decidía mi destino y el camino que debía tomar para alcanzarlo.

Me encantaban esas horas solitarias por la carretera observando cómo el sol se ponía sobre el horizonte. Disfrutaba al sentir cómo se adherían las ruedas al asfalto. Era fascinante poder ir adonde se me antojara en cualquier momento.

Me sentía dueña de mi vida y capaz de disfrutarla plenamente, por eso siempre procuraba pasarlo lo mejor posible.

Claro que también había épocas difíciles, tramos de camino solitarios y oscuros en los que la noche parecía devorarme. En ocasiones tuve que pisar el lodo para localizar una avería o tapar una fuga de aceite, y otras veces tuve que cambiar un neumático bajo un sol abrasador o una lluvia torrencial.

Pasé por momentos de confusión y contrariedad en los que tuve que retroceder al darme cuenta de que había tomado un camino sin salida.

Estar sola no siempre era coser y cantar, pero siempre me las arreglaba para no hacer caso de esos incidentes desafortunados y volver a salir en busca de aventuras.

Hasta que un día te encontré en el camino. Hacías dedo y te subiste a mi auto. Te pregunté a dónde ibas, y respondiste: «A donde vayas tú».

Al poco rato entablamos una entrañable amistad. Siempre estabas presente para mirar el mapa e indicarme la ruta cuando me había perdido. No sé cómo, pero te conocías todos los caminos. También estabas presente en la oscuridad, en los largos viajes nocturnos, para darme la mano cuando tenía miedo y me sentía sola. No sé por qué, pero tu presencia siempre irradiaba luz en la oscuridad.

Cuando después de que mi búsqueda de aventuras me hubiera llevado a caer en una zanja, intentaba volver al camino, ahí estabas tú animándome y empujándome.

No me explico cómo, pero entendías mi desaliento y, aunque me habías advertido, nunca te oí decir: «Te lo dije».

Cuando neciamente discutí contigo diciéndote que te alejaras de mi vida, tú me abrazaste y perdonaste. No me lo explico, pero seguiste amándome y creyendo en mí, a pesar de que yo me empeñaba en seguir conduciendo sin hacerte caso. Me acuerdo cuando te dije: «Al fin y al cabo es mi auto». Yo agradecía tus consejos e instrucciones, pero la decisión final siempre será mía. «Al fin y al cabo es mi vida», pensaba.

Y así fueron pasando muchos y muchos kilómetros y yo todavía insistía en conducir y no hacía caso de tus ofrecimientos para que te dejara conducir a ti, y descansara, hasta el día en que destrocé el auto.

Humillada y quebrantada, con el automóvil de mis sueños destrozado, por fin te entregué las llaves. Con una sonrisa de alivio, empezaste a hacer las reparaciones. En poco tiempo continuamos el viaje; ahora eras tú el conductor y yo la pasajera. Renunciar a llevar el timón había sido mucho más difícil de lo que esperaba.

«¡Oye!», gritaba tratando de agarrar el volante. ¿Qué haces? ¡Yo creía que habíamos acordado ir en aquella dirección!» De inmediato, frenabas y con paciencia esperabas a que dejara de luchar por recuperar la dirección, y luego te volvías hacia mí y me decías con la ternura de un padre que explica algo a su hija: «Ten fe en mi, yo sé lo que hago». A regañadientes, cedía y me quedaba irritada hasta que doblábamos el siguiente recodo. De repente quedaba muy claro que sabías muy bien a dónde me llevabas, y empecé a respetarte por tu sagacidad y previsión.

Pero no tardaba en olvidar esa enseñanza y al poco tiempo lo intentaba de nuevo. Pasábamos ante un sitio que me parecía divertido y me quejaba: ¿Por qué no paraste? Tú sonreías con complicidad y decías: «Confía en mí. Más adelante te ofreceré algo mucho mejor». Y en efecto, siempre había algo mucho mejor, algo que jamás había pensado que fuera posible.

Al cabo de un tiempo me acostumbré a que condujeras tú. Aprendí a quedarme quieta y a morderme la lengua cuando tus caminos eran contrarios a los míos, y me obligaba a esperar con paciencia hasta que tras la próxima curva se revelara la sorpresa oculta tras tu misteriosa sonrisa.

Curiosamente las equivocaciones de la carretera se volvieron cosa del pasado, al igual que mi búsqueda frenética de aventura, felicidad y emoción. Contigo al volante, siempre lo pasaba muy bien.

Eso no quiere decir que no hubiera momentos de desaliento, como cuando me llevabas por caminos desiertos y polvorientos y estábamos solos los dos durante kilómetros. Pero esos caminos solitarios también me mostraban los paisajes más impresionantes y majestuosos de toda mi vida. Fue recorriéndolos que descubrí los panoramas llenos de belleza oculta y misteriosa que me habías reservado. También hubo ocasiones en que elegiste caminos que conducían a lugares que siempre me inspiraron pavor: valles y cañones sombríos adonde no llegaba el sol. No sé si te dabas cuenta, pero interiormente me quejaba y me revelaba ante tu decisión, hasta que acababa diciendo: « ¿Por qué vamos por aquí?». ¡Como me molestaba que me respondieras con una pregunta y tú lo hacías constantemente!: ¿Alguna vez te he fallado?», me decías, tranquila, confía en mí. Y lo mejor es que cuando obligaba a mi alma a estar tranquila y confiar, encontraba fuerzas y un valor que ni sabía que tenía.

Desde el día en que tomaste el volante he subido a alturas inimaginables, he visto valles de belleza sin igual, he experimentado la emoción de la aventura, una felicidad increíble y un amor sin medida.

“Tenías toda la razón del mundo. Jamás me arrepentiré de haber pasado la vida contigo al volante. Gracias Señor Jesús”

domingo, 6 de mayo de 2012

Simplemente AMOR

-- Esta foto se la tomé hoy a mis abuelos. Mi abuela siempre regia pero inocente. Mi abuelo rendido por ella. Simplemente amor.

sábado, 7 de abril de 2012

Algo de "Rayuela"


-- Si bien no soy fanática de Julio Cortázar, éste fragmento de "Rayuela" me gustó. No lo había leído antes, por lo que me resulta agradable descubrirlo. Sumamente preciso:
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja. Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope [arañita], nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.

martes, 27 de marzo de 2012

#MeAnoto --> #EarthHour 60+ "Apaga las luces y encenderás las estrellas"



En la 6ta edición de La Hora del Planeta a celebrarse el próximo 31 de Marzo, el Circuito Éxitos extiende un llamado a las diferentes organzaciones ambientales y particulares que hacen vida en nuestro país para que se sumen a la campaña global "La Hora del Planeta" (Earth Hour).

Venezuela se suma nuevamente al llamado


Este año la Agencia Leo Burnett Venezuela a través del programa "La Universidad Verde" desarrolló un concepto único para nuestro país. Bajo el lema "Apaga las luces y encenderás las estrellas" se busca disminuir la contaminación lumínica con el objetivo de poder ver las estrellas. La meta: Convertir a Caracas junto a otras ciudades del país en el planetario más grande del mundo.
La meta es disminuir la contaminación lumínica por 1 hora y para ello, la Alcaldía de Baruta, EcoCaracas y la Alcaldía Metropolitana organizan un evento en la Plaza de Cumbres de Curumo convocando desde las 7:30pm, que contará con la participación de la Sociedad Venezolana de Aficionados a la Astronomía en un recorrido estelar desde la plaza.
La Hora del Planeta ha pasado de ser una iniciativa aislada de la ciudad de Sidney en 2007, a un fuerte movimiento mundial de 5251 ciudades en el año pasado llegando a más de 1,8 millones de personas en 135 países a través de los siete continentes, según explicó, María Fernanda Hernández, Directora Nacional de Voluntariado de la Organización La Hora del Planeta.

Allá nos vemos :)

http://www.earthhour.org

lunes, 19 de marzo de 2012

#YoConfieso

-- Que odio es una palabra que no me gusta usar. Es demasiado fuerte para mi, al igual que maldecir. No me gusta usarla.

Sin embargo, aunque hay pocas cosas en las que yo podría mencionarla, esto bien merece la pena:


ODIO que la gente termine sus relaciones sentimentales, y más cuando tenían muchísimo tiempo juntas. Cada vez que me entero que alguien terminó con alguien, me parece tan increiblemente triste...
Son fotos que desaparecen, recuerdos que al tiempo se olvidan, canciones que se borran, besos que -tarde o temprano- dejan de extrañarse.

Creo demasiado en que el amor todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Pero bueno, capaz soy solamente yo... La eterna creyente.

martes, 14 de febrero de 2012

Algo que quedó rico :)

Quien me conoce bien, sabe que no soy muy dada a cocinar. Es por ello que estuve buscando en Internet algún plato light y sencillo de preparar para la cena de San Valentín. Fue así como llegué a http://www.pequerecetas.com, que a pesar de ser una página de recetas para bebés y niños, me ayudó a dilucidar un híbrido entre su receta de burritos, quesadillas y fajitas. El resultado: unas buenas fajitas que -modestia aparte- fueron alabadas por los comensales. La receta vino quedando así:


Preparación de los ingredientes:
-Tortillas de trigo: pueden ser las Bimbo, preferiblemente las blancas. Para calentarlas, se pueden meter en el microondas dentro de su mismo empaque. Quedan perfectas.

-Milanesas de pollo: estas deben adobarse desde el día anterior para que tengan más sabor. Para ello se le agrega el adobo y se bañan con salsa inglesa. En el momento de la cocción, simplemente se colocan en la parrilla, y luego se cortan en finas tiras.

-Guacamole: a un aguacate grande se le extrae todo el contenido, y se maja hasta que quede convertido en una crema pastosa. Se le agrega trocitos pequeños de cebolla, un poco de sal y un chorrito de limón a su gusto.

-Sour cream: se sirve la crema de leche en un bol y mientras se bate, se le va agregando jugo de limón hasta que la mezcla se haya vuelto más líquida. La idea es ir probando hasta que aparezca ese sabor agrio característico de la crema.

-Pico de gallo: se pica en trocitos bien pequeños cebolla, tomate (eliminarle las semillas), y perejil. Se mezcla todo y se le agrega un chorrito de limón, quedando casi como un tabule.

-Queso amarillo rallado: recomiendo comprar un buen trozo completo de queso uruguayo y rallar en casa.

Recomendaciones:
-Colocar cada ingrediente en envases independientes para facilitarle a los comensales la confección de su fajita.
-Sobre las tortillitas bien calientes, servir los ingredientes en este orden: el pollo, el guacamole, la crema agria, el pico de gallo y el queso. Se enrolla la fajita, de ahí directo a la boca, y buen provecho! :)

miércoles, 8 de febrero de 2012

Una de esas cositas que ME ENCANTAN :)


-- Se llama "Congo".

Al fin tengo una pic con él y eso me hace inmensamente feliz. Tan simple como eso :)

jueves, 2 de febrero de 2012

Lo que quiero para el Día de San Valentín


-- Varias personas observan un zapato de chocolate, expuesto en unos grandes almacenes con motivo del próximo día de San Valentín, en Seúl, Corea del Sur. Sus creadores, estuvieron dos semanas haciendo este delicioso modelo de dos metros de altura y tres metros de largo, para el cual se utilizaron unos 60 kilos de chocolate. EFE/YONHAP

miércoles, 4 de enero de 2012

Story of my life :)

#EsVerdad

Bring it on! :)

Anotando los cumpleaños, aniversarios, eventos, entre otras cosas en mi nueva agenda 2012, realmente asimilé lo genial que fue mi 2011. Las razones, infinitas.

Hoy a cuatro días de que empezara el año, me emociona ver en mi agenda la cantidad de páginas en blanco que hay por escribir.

Brace yourselves, ¡voy por más! :)