viernes, 29 de junio de 2012

#YoConfieso


-- Que me encanta ver cuando un repartidor de flores va en camino a entregar un ramo. Inmediatamente comienzo a ver las caras de las mujeres que pasan caminando al lado del repartidor como diciendo "Aww... Quisiera que me mandaran uno así". Luego imagino la cara de felicidad de la persona a la que están a punto de alegrarle el día.
Esta mañana cuando iba en camino a mi trabajo, vi cómo pasaba uno con un ramo de rosas enorme, impecablemente armado. El señor revisaba con cuidado la guía de despacho mientras atraia todas las miradas, incluida la mía.
Me parece una tradición en exceso bonita, incapaz de pasar de moda. Sonreí y pensé "este será un bonito viernes para ella, o quien sabe, capaz sea un 'él'".